
Durante años de trabajo con profesionales de la salud, Diego Canaval ha observado una brecha que pocos manuales clínicos desarrollan: lo que el profesional comunica con su cuerpo puede influir en la percepción de cuidado, la calidez, la competencia percibida, la adherencia y la experiencia del paciente.
El proyecto integra observación hospitalaria, comunicación no verbal, rapport, entrega de malas noticias, voz, postura, gesto, rostro y presencia en un marco aplicable al entorno clínico.